miércoles, 30 de abril de 2008

El Factor Cascos

Es común que muchos políticos se apunten los triunfos que supone la inauguración de alguna nueva infraestructura en León como propios. Una mayoría desea aparecer como actor principal del desarrollo de esta Provincia, pese a que a los leoneses nos consta la pasividad de la mayoría de ellos en la práctica. La Región Leonesa está viviendo un cambio esencial en sus infraestructuras, pero, en realidad, son pocos los nombres sobre los que reposa el mérito de este logro. Un pequeño ramillete de políticos comprometidos del PP, y la UPL, que presiona constantemente a los dirigentes con denuncias y preguntas, son los auténticos protagonistas que han propiciado nuestra reincorporación al mapa del desarrollo.

Sin embargo, eso no serviría de nada si no hubiese una predisposición positiva, cuando no apoyo explícito, en el Ministerio de Fomento. Tenemos la experiencia reciente del primer ministro del PP, Arias Salgado, más preocupado por la nueva pista de Barajas, por la negociación del trazado del AVE en Cataluña, o por la conclusión de la Autovía de Levante que por dar un impulso decidido a las infraestructuras del Noroeste. La llegada a esa cartera de Alvarez Cascos ha supuesto una revisión de las prioridades. Baste con decir que la comunidad autónoma que más fondos recibió el año pasado de ese Ministerio fue Asturias. Además, el próximo año el Noroeste recibirá el 33% de la inversión total de esa casa. Por ello hay que afirmar sin remedos que nos interesa la continuidad de este titular en el Ministerio. Con este hombre se puede hablar de la necesaria conexión por vía rápida de La Bañeza con Braganza, o de la autovía Ponferrada-Monforte con la seguridad de que las propuestas, al menos, serán sopesadas.

Desde otro punto de vista, este cúmulo de circunstancias viene a confirmar que no es el partido que gane las elecciones quien marca la atención del Estado a una zona, sino las querencias de los titulares de ciertos ministerios. Es fácil comprender lo que supuso Felipe González para el despegue económico de Andalucía mediante la construcción del AVE y de la temprana malla andaluza de autovías. Otro tanto se puede decir de Borrell y su compromiso con la costa mediterránea, que hoy vive un crecimiento desbocado apoyada en la Autopista del Mediterráneo y el tren de velocidad alta “Alaris”, fruto, en buena medida, de las gestiones de aquel responsable.

En definitiva, nadie como Cascos ha propiciado la recuperación económica y demográfica del noroeste. Para los ciudadanos de la Provincia de León, que han visto cómo en una legislatura se ha resuelto un aislamiento prolongado, Cascos, a pesar de su proverbial imagen de político incendiario, merece un recuerdo al margen de su militancia política. ¿Habrá grandeza en sus oponentes como para reconocer ese mérito?

lunes, 28 de abril de 2008

El "Gran León"

Uno de los aspectos en los que la nueva situación política, tras las elecciones del 25 de Mayo, puede resultar beneficiosa es la resolución conjunta de problemas entre León y su alfoz. El gobierno de coalición PSOE-UPL de la capìtal no debería desaprovechar la oportunidad de explotar lo que podria ser su principal legado político en esta legislatura. El “Gran León” se encuentra ahora unido por la sintonía política como nunca anteriormente. A la coalición capitalina le encaja bien el gobierno socialista de San Andrés del Rabanedo y el de Villaturiel. Los municipios leonesistas de Valverde de la Virgen, Villaquilambre y Sariegos completarían el favorable panorama. Los grupos municipales de los tres municipios restantes, Onzonilla, Santovenia de la Valdoncina y Valdefresno, deberían evaluar la conveniencia de hacer un esfuerzo de acercamiento al núcleo, ya citado, de los seis ayuntamientos que forman el grueso de la conurbación leonesa.

Es mucho y muy importante lo que queda por hacer en el espacio periurbano. Mejorar la conexión interna de los dos fascículos en que se divide el área metropolitana, separados por el río Bernesga y la línea de ferrocarril, sería un primer paso. En este campo el Plan General de Ordenación Urbana de León aporta poco. La revisión que ha prometido el nuevo concejal de urbanismo legionense debería resolver el déficit de interconexiones entre ambas orillas. Un viaducto como prolongación de la calle Lancia hasta los aledaños de la Azucarera Santa Elvira y otro desde la antigua cárcel hasta los alrededores de Vitatene podrían contribuir al desarrollo de una solución parcial.

La apertura de una conexión entre la rotonda de San Juan de Dios y el Ayuntamiento de San Andrés es otra de las soluciones más demandadas. Asimismo, una nueva entrada hacia la Ronda Este, entre Villaobispo y Navatejera, facilitaría la descongestión del creciente tráfico en estas zonas. También la rentabilización de la rotonda de los hospitales, mediante una nueva conexión con Navatejera y Villaquilambre, sería un factor de cohesión positivo para el área metropolitana.

Otro aspecto importante es la interconexión de los núcleos periféricos de la conurbación sin pasar por la capital. Así, por ejemplo, Valverde debería crear, de acuerdo con San Andrés, un nuevo nexo entre La Virgen del Camino y la zona de las piscinas de Trobajo del Camino.

En definitiva, son muchos los proyectos que se podrían llevar a cabo en este y otros campos. Se trata de actuaciones necesarias que otros gobiernos no habían abordado aún. Las nuevas corporaciones tienen la oportunidad de forjar la estructura del “Gran León”, una labor pendiente e indispensable. ¿Habrá visión global para acometer un proyecto tan ambicioso, apasionante y necesario?

Economías Autonómicas

Son muchas las ocasiones en que se hace referencia al crecimiento económico de Castilla y León. Se suele utilizar datos estadísticos absolutos, sin hacer constar las posibles comparaciones con otras zonas del Estado. Los juicios de valor así emitidos merecen una atención escasa, ya que un aumento anual del PIB del 3% -a priori un buen dato- es una mala noticia si los otros territorios autonómicos crecen al 4%, porque supondría un retraso respecto al resto de España.

En esta línea argumental acaban de hacerse públicos los datos de la Contabilidad Regional de España por el Instituto Nacional de Estadística. La nota de prensa, disponible en internet, no puede ser más esclarecedora en su exposición. Los datos acumulados entre 1995 y 2002 permiten afirmar que España sumó un crecimiento del 26,4% (base 1995). Castilla y León fue la penúltima comunidad en esta tabla con un 18,5%. Sólo Asturias creció menos: el 16,8%. Por esta razón la Junta de Castilla y León debiera hacer una corrección en sus líneas centrales de actuación, puesto que, a juzgar por los resultados, parecen abiertamente inadecuadas.

Destaca en el opúsculo cómo unas autonomías ganan peso en el conjunto de España (Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía, Madrid, Navarra, Canarias, Cantabria y Extremadura fundamentalmente), mientras otras sufren una pérdida de relevancia continuada (Castilla-La Mancha, Cataluña, Aragón, Galicia, Castilla y León, y Asturias). A esta divergencia se añade que son algunas de las comunidades más ricas las que más crecen, mientras que algunas de las más pobres (Galicia, Castilla y León, y Castilla-La Mancha) son las que menos.

Otro dato aportado por el estudio viene a mostrar que el poder adquisitivo, comparado con la media europea de los quince, ha mejorado en todos los territorios autonómicos entre 1995 y 2002. Sin embargo, Castilla y León, Canarias, Asturias, Castilla-La Mancha y Galicia son los que menos han mejorado en este índice. Por ello sería conveniente revisar si los mecanismos de redistribución de recursos del Estado están funcionando adecuadamente. En el caso de esta autonomía la situación es aún más grave, puesto que no sólo somos relativamente más pobres, sino que además perdemos más población que ninguna otra comunidad.

En resumen, ni crece nuestro PIB colectivo lo suficiente, ni nuestro poder de compra individual mejora al mismo ritmo que la media estatal. Es evidente que se hace necesario una aguda autocrítica y la consecuente revisión de la política autonómica. En este marco las acusaciones de victimismo al uso parecen un producto de la ceguera de quien está a la defensiva. ¿Tendrá el nuevo equipo de gobierno de la Junta la voluntad de encontrar un nuevo camino para la gestión autonómica?

domingo, 27 de abril de 2008

León y las Grandes Ciudades

Recientemente ha finalizado la discusión sobre la Ley de Grandes Ciudades, con la aprobación de un proyecto de ley en el Consejo de Ministros. La primera intención de los redactores iba en pos de adecuar las herramientas de gestión municipal para que ayudasen más a resolver los problemas específicos derivados del tamaño de las grandes urbes. Por esta razón sólo estaban afectadas alrededor de diez ciudades. Tras una negociación laboriosa del gobierno con los partidos del Congreso, ha visto la luz el proyecto de ley con algunas modificaciones. Entre ellas aparece una ampliación del número de ciudades consideradas, integrando a algunas que, a pesar de no alcanzar la cifra censal prevista, muestran una proyección notable gracias a la presencia de sedes autonómicas.

La estratificación realizada para alcanzar el acuerdo viene a establecer en qué “división” juega cada ciudad en la “liga” de la geoestrategia española. Existen dos ciudades de “primera división”: obviamente son Madrid y Barcelona. En “segunda A” estarían aquellas que, por sus características, pasaron el “corte” sin la ayuda de la negociación gubernamental con los partidos. Aquí encontraríamos a Málaga, Zaragoza o Valladolid, por ejemplo. En “segunda B” estarían los repescados, ciudades sin la dimensión adecuada, pero con sedes autonómicas, como Logroño, Santander o Pamplona.

Queda así un grupo amplio de capitales de provincia, que podríamos subdividir entre las que superan los cien mil habitantes (San Sebastián, Orense, Tarragona, Lleida, Castellón, Burgos, Salamanca, León, Badajoz, Huelva, Cádiz, Jaen y Almería) y las que no llegan. Las primeras formarían esa “tercera división” virtual, a la que se ha tranquilizado con la promesa de estudiar cada caso. Las capitales menores de cien mil habitantes, que jugarían en “regional” en esta pretendida “liga de la geoestrategia”, quedarían fuera de toda posible negociación.

Lo más sustantivo de este escalafón es que debería servir para situar a muchos leoneses en la realidad de este momento. Es frecuente oir hablar de León como aquella ciudad que fue en los primeros ochenta: prometedora y susceptible de ser situada en el PDI del 93 -redactado con datos de años precedentes- como una de las veintisiete principales áreas urbanas españolas. Ese tiempo pasó y, si queremos trazar objetivos ambiciosos pero razonables, hemos de ser conscientes de esta pérdida de relevancia. Trazar un futuro mejor exige un sentido de la realidad del que algunas personas, cuando reclamaban la inclusión de León en el grupo de grandes ciudades, no han hecho gala. Es hora de recapitular lo que han supuesto los últimos años y madurar lo que se debe hacer a partir de ahora. ¿Sería la realización de un plan estratégico el útil más adecuado para esta reflexión?

sábado, 26 de abril de 2008

Relevo en el Aeropuerto

El quince de Julio tenía lugar la firma del contrato que permitirá en las próximas semanas que León disponga de conexión aérea directa con ocho ciudades españolas, seis más que hasta ahora. Este paso supondrá un aumento notable del número de pasajeros en el Aeródromo de La Virgen del Camino. La noticia ha de ser recogida con júbilo por todos los leoneses por lo que supone en términos de desarrollo, de proyección económica, y de relevancia de la ciudad y la provincia en el entorno nacional. Todos nuestros polígonos industriales y ciudades principales están a menos de una hora del aeropuerto, lo que les convierte en potenciales receptores de inversiones y personas de cualquier lugar del mundo.

Sin embargo esta primera valoración no debe quedar como única. Aún queda mucho por hacer para que nuestro aeródromo civil alcance un ritmo de crecimiento adecuado. El consorcio institucional liderado por Martínez Majo ha hecho un buen trabajo en la parte que le corresponde. Es ahora Julio Estévez, director de la instalación, la pieza fundamental que ha de actuar como facilitador de ese ansiado desarrollo. El anterior director, Nadal, dejó el listón muy alto y Estévez tendrá que esmerarse para garantizar una línea ascendente en la actividad de la instalación. La agilización de las obras de alargamiento y ensanchamiento de la pista, la ejecución de las marcas de pista, la instalación de luces de aproximación o el establecimiento del sistema de aproximación instrumental ILS son aspectos en los que el papel desempeñado por el director del aeropuerto es crucial.

Otras cuestiones a las que hasta ahora se ha dado menos relevancia también deberían ser tenidas en cuenta desde este momento. El aspecto de los accesos al aeropuerto, rodeados de maleza, deja mucho que desear. Una llamada a las autoridades competentes para lograr su adecentamiento sería muy positiva. La sustitución de la manga de viento destrozada, en la zona del aeropuerto civil, sería también una medida inteligente para mejorar la imagen de la instalación. La realización de movimientos para incluir las rutas de aproximación al aeropuerto en toda la cartografía aérea, cosa que hoy no sucede, también es una gestión en la que el director del aeropuerto tiene mucho que decir.

Julio Estévez tiene ante sí la posibilidad de desarrollar un interesante proyecto, que dejaría una fértil huella en el recuerdo de todos. En cualquier caso, concluida la fase en la que la actuación del Consorcio del Aeropuerto de León era crítica, es la dirección del aeropuerto quien ha recibido el relevo. La importante labor pendiente queda en manos de un equipo de profesionales del campo aeronáutico. Es necesario transmitirles que en pocas ocasiones una institución ha podido contar con tanto apoyo de la sociedad leonesa.

viernes, 25 de abril de 2008

Nuevo Museo Etnográfico

Hace varias semanas se ha inaugurado el Museo Etnográfico Provincial de León, en Mansilla de las Mulas. Se ubica en un edificio nuevo levantado sobre solares de un antiguo convento agustino. Esto ha permitido integrar en su estructura elementos recuperados de aquella fundación.

Así, encontramos el espacio de la iglesia -perfecto como auditorio-, una capilla lateral -ideal para actos de presentación-, o fragmentos de suelo con adoquinados y enchinarrados en la planta baja. Todo ello se combina con el exterior innovador, pues una fachada y el patio simulan labores de cestería. En resumen, la nueva construcción, siendo funcional, está impregnada de atractivo.

Los contenidos del museo destacan por su calidad, algo previsible en una provincia riquísima en la vertiente etnográfica. Sin embargo se ha compatibilizado con una amplitud de exposición comedida, lo que reviste su visita de agilidad, colorido, interés y amenidad. Eso explica el éxito que lo ha convertido en destino recomendado para leoneses y foráneos que quieran conocerlos mejor.

En contraste es necesario citar algunos aspectos que debieran ser mejorados para elevar aún más el nivel del museo. Uno es su insuficiente señalización dentro del casco urbano de Mansilla. Otro es la recomendable preparación de una zona próxima de aparcamiento. Mejorar la iluminación en pasillos y escaleras estaría indicado para evitar accidentes que, de lo contrario, llegarán. También se podría aumentar la iluminación de algunas piezas. Por último, hay que alarmar por la aparición de humedades en la base de los muros, recubierta de hormigón, lo que impide respirar el subsuelo con nefastas consecuencias.

miércoles, 23 de abril de 2008

Patrimonio Ponferradino

Nadie puede dudar que la ciudad de Ponferrada ha sufrido un cambio radical en los últimos diez años. Este núcleo, que al principìo de los años noventa no pasaba de ser un poblachón de aspecto bastante descuidado, ha pasado a estructurarse como un conjunto de áreas de diferente categoría y especialización. De la falta de un centro urbano evidente y la ausencia de una jerarquía de barrios hemos pasado a un modelo organizado, que ha sido rematado con jardines y áreas de paseo amenizadas con vegetación y atractivo mobiliario urbano. Las zonas peatonales han sacado a la calle un número de paseantes desconocido en aquella Ponferrada rural de hace decenio y medio. Las dotaciones comerciales, sanitarias, educativas, culturales o deportivas son incluso superiores a las de algunas capitales de provincia de tamaño similar. Sin embargo aún queda por aprovechar recursos que, a la vista de los ponferradinos, carecen de valor aparente, pero que pueden ser cruciales si se pretende sentar las bases para lograr la ciudad de referencia en los accesos a Galicia que todos queremos.

En una urbe que ha cubierto la mayoría de las necesidades más elementales de la población de manera satisfactoria –aunque todo pueda ser mejorable- se necesita potenciar un aspecto que marca la diferencia entre ciudades modernas: el patrimonio arquitectónico. De no ser así el conjunto urbano puede ser percibido como un lugar sin personalidad ni atractivo.

En este aspecto se ha hecho énfasis en la recuperación del Castillo, directriz muy acertada por cuanto pocas ciudades cuentan con un baluarte de esas dimensiones y características en el casco urbano. También la recuperación de la Calle del Reloj, una de las más nobles de la trama peatonalizada, ha sido un acierto. Sin embargo, cuando se pasea por la ciudad se echa en falta el cuidado de la arquitectura popular. Sin duda muchos bercianos están acostumbrados a ver las sencillas casas de una planta con corredor volado sobre la calle. Esa rutina provoca que no se reivindique dicho tipo de construcción, pese a ser absolutamente peculiar en España. El casco ponferradino cuenta con hermosos ejemplares, como los de la calle de las Carnicerías, que podrían formar un conjunto de gran singularidad. Estas viviendas, ubicadas predominantemente en asentamientos rurales, están desapareciendo rápidamente por la falta de recursos y de estima de particulares e instituciones públicas hacia ellas. Un conjunto urbano de las mismas puede llegar a constituir una muestra de patrimonio popular insólita a los ojos de propios y, sobre todo, de extraños. Conseguir el reconocimiento institucional del valor monumental de estas tipologías arquitectónicas podría ser un primer paso para que este recurso pase a ser un atractivo de gran valor.