Juan Vicente Herrera, Presidente de la Junta de Castilla y León, ha configurado su nuevo equipo de gobierno. El análisis de los consejeros elegidos y un repaso por la historia de los gobiernos populares resulta esclarecedor para deducir quiénes mandan más en la Junta.
Hay que destacar que 4 de los 12 consejeros pertenecen al PP de Valladolid. Entre ellos destaca Tomás Villanueva González, presidente provincial del partido, que ocupará la cartera de Economía y Empleo. Asimismo aparece en un segundo plano su sobrino, Santos Villanueva, como Secretario General de Presidencia, es decir, con despacho al lado de Herrera.
Hay que recordar que Tomás Villanueva ya era consejero de Economía y Empleo desde 2003, por lo que estrechará el control en torno a las competencias de promoción empresarial con sus peones. Pero además, si examinamos el gabinete que emergió de las elecciones previas, en 1999, ya encontramos a este dirigente, aunque ocupando la consejería de Educación y Cultura. Sin embargo ese periodo fue sólo un paréntesis porque Juan José Lucas ya le había designado como consejero de Industria, Comercio y Turismo antes, en el ejecutivo entrante en 1995, donde puso las bases de su influencia en la Junta.
En otras palabras, Villanueva ha definido la política de promoción económica e industrial de la Junta en los últimos 12 años y aún lo hará, al menos, por otros 4, además de controlar el despacho de presidencia. En consecuencia se intuye que su poder en la institución es decisivo.
¿Cómo aparece Villanueva en la política autonómica? Cuando en 1987 Aznar gana las elecciones en Castilla y León va configurando en torno a sí un grupo: “el clan de Valladolid”. Entre los destacados se encontraban, Javier León de la Riva, su Consejero de Cultura y Bienestar Social, que hoy es alcalde de Valladolid, Miguel Ángel Cortés, luego secretario de estado, o Miguel Ángel Rodríguez, que más tarde sería ministro portavoz.
También emerge en ese momento un abogado en cuyo bufete se domicilia Crystaloid, la empresa que se pretende actúe como núcleo del recién creado Parque Tecnológico de Boecillo. Era Tomás Villanueva, asesor jurídico de Aznar, que siempre estuvo cerca de los asuntos de promoción económica,.
La caída del consejero Pérez Villar por el escándalo de la minería y el perfil técnico de su sucesor en Economía y Hacienda, Bécker, dejaba el camino abierto a Villanueva, que pronto se ocuparía de las relaciones de la Junta con el mundo de los negocios.
Tomás Villanueva ha sido un hombre de confianza de Aznar y no existen motivos para pensar que aún no lo sea. Dado que Castilla y León es fundamental para el PP, el papel que Villanueva podría desempeñar como emisario de la calle Génova sería crucial para definir la actuación de la Junta y del PP. www.javiercallado.blogspot.com