jueves, 9 de octubre de 2008

Al Noroeste de León

Los leoneses no paramos de mirar al noroeste. Nuestra ubicación en el mapa, nuestra estructura económica y nuestras raíces culturales nos hermanan con Orense, Lugo y Asturias. Además, esa tierra legendaria y brumosa, cubierta por la pátina de la publicidad celtista, mira al mar, y el mar fascina. Sin embargo, una mente leonesa demasiado influenciable, excesivamente expuesta al devenir pedagógico actual, se puede olvidar de su entorno real, de ese alrededor diferente al impuesto por las voluntades obtusas que nos atenazan desde los gabinetes. León tiene un entorno ignorado al noreste, que se llama Cantabria.
Cantabria ha sufrido un enorme cambio en los últimos diez años. El proceso autonómico y la apertura de autovías hasta el País Vasco ha inducido un efecto casi inesperado por su dimensión. La línea que une Camargo, Santander, Torrelavega-Suances y los Corrales de Buelna ha formado una conurbación, un continuo de poblamiento, de casi 450.000 habitantes. Se trata del segundo polo, tras Asturias, más importante y dinámico de los que rodean nuestra provincia. Esto debe hacernos reflexionar sobre la enorme necesidad de comunicarnos con él de la forma más rápida y eficiente. La plataforma que enlazará Cantabria con la meseta es el Valle de Buelna, con unos 17.000 habitantes, donde se ubican una factoría de motores y componentes, una gran planta de trefilería, una fábrica de componentes eléctricos y otras instalaciones menores. Los Corrales de Buelna, estará comunicado por autovía próximamente con Torrelavega (a sólo 12 Kms), por vía rápida al Valle de Toranzo (por el que se va al puerto del Escudo) y por autovía, dentro de unos años, a Miranda de Ebro (Burgos) y a Osorno (Palencia). De esta manera, nuestro eje económico(León-Ponferrada-Benavente) va a estar a dos horas del eje cántabro en pocos años. Ésta es una razón fundamental para que el desarrollo de la autovía León-Burgos hasta Osorno sea tan rápido como se pueda. Relacionarnos con las zonas dinámicas es un imperativo.
El proceso de desvitalización a que estamos sometidos hace que cada mes que pasa sea importante para el desarrollo de las infraestructuras básicas que lancen nuestra economía. Una vez descerrajados los candados que bloqueaban nuestra red básica de autovías y pendientes de que el arranque de la León-Benavente en el segundo semestre de 2001 no sea una nueva mentira, debemos pensar en el día después. Ya vamos tomando conciencia de la importancia de nuestra cercanía a Portugal. Además, la autovía Ponferrada-Monforte está tomando cuerpo como reivindicación. Por todo eso se hace necesario proponer nuevos proyectos: miremos hacia Cantabria.

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿A Quién le Importa el Paro?

Hace unos días se hicieron públicos los datos sobre el porcentaje de paro provincial que, como cada mes, aporta el Instituto Nacional de Empleo. El comentario venía a decir que en León se reducía el paro. Un dato como éste hace concluir a muchas personas que el empleo ha crecido y que León va bien. Nada más falso. Desgraciadamente, la cifra en sí misma no dice nada. Si el paro desciende puede deberse a una importante emigración de leoneses. También es compatible con un mayor número de jubilaciones frente a un escaso número de nuevos empleados, pero suficiente para absorber a buena parte de los parados. En cualquier caso el guarismo del INEM, cuya ceremonia de presentación cada mes constituye la dramatización de un supuesto progreso basado en un truco semántico, es poco relevante a la hora de saber el avance de una economía hacia el bienestar.
Completada, como cada año, la tabla sobre la evolución del empleo con los datos de población activa ocupada (III-T 1981-2000) en cada provincia española, los números de León no pueden ser más desalentadores. En un entorno español de importante crecimiento León perdió 7.000 empleos respecto al año anterior. En una lectura más profunda podemos decir que, si en las dos mayores ciudades de la provincia se está creando empleo neto, la traducción de esta cifra es que las zonas periféricas asisten a un derrumbamiento laboral sin precedentes. Extensas áreas de nuestra tierra ven desintegrarse la estructura social que las mantiene habitadas, con todo el perjuicio que eso origina en el resto de la provincia. León fue la demarcación con mayor decaimiento en la autonomía los últimos veinte años, y también en los diez. Sólo Lugo y Orense han evolucionado peor que León en España durante el veintenio finisecular. Si sólo consideramos el decenio, León ocupa el penúltimo lugar.
Los leoneses están cabreados y es lógico. Algunos se preguntan cuánta paciencia nos queda para empezar a resultar incómodos a esa sucesión de hombres muelles que se afanan en transmitir tranquilidad desde los despachos y las ruedas de prensa. Todavía hay quien dice -lo leí la semana pasada- que la situación de León no es extrema; que no es necesario un plan de choque. En el coloquio de la calle las aserciones son menos cómodas. Se puede afirmar atendiendo a los datos, que son el criterio más objetivo y menos discutible, que la gestión del estado, la de la autonomía y la de la diputación con León en estos dos decenios han sido un desastre. Como en ellas siguen, aproximadamente, los mismos señores -hasta los renovadores huelen a rancio-, esos que tanto acusan de “victimismo”, esperamos que de algo haya servido tan lento aprendizaje. Vivir para ver.

lunes, 6 de octubre de 2008

Instalaciones al Aire Libre

Asistimos en estos días a las obras de cubierta de la plaza de toros de León ciudad. Nuestra tierra tiene un clima complicado para el buen aprovechamiento de las instalaciones al aire libre. Los gestores privados de la plaza, siguiendo el ejemplo de otros ruedos en los que el clima es mucho más bonancible que en el nuestro, han optado por acristalar la parte superior del coso. Esto permitirá aprovechar la luz del día y, a la vez, hacer caso omiso de la lluvia, de la nieve, o, incluso, del intenso frío que en muchas ocasiones malbarata las actuaciones y espectáculos invernales en León. Supongo que se ha hecho un estudio de la relación coste/beneficio ante una inversión como ésta, ciertamente importante. Todo hace pensar que la iniciativa puede ser un éxito y que, por fin, la ciudad habrá recuperado un patrimonio inmobiliario con un valor de uso muy escaso hasta ahora. Sería muy interesante comparar, en su momento, el número de horas que ha recibido público nuestra plaza de toros durante el año antes y el año después de la cubrición para acercarnos a la dimensión real del impacto de una acción como ésta sobre los servicios públicos.
También, durante este invierno, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de la piscina cubierta de Trobajo del Camino, probablemente la mejor instalación de este tipo del área metropolitana. Se trata de la antigua piscina de verano, al aire libre por lo tanto, que ha sido cubierta mediante una sucesión de pórticos acristalados removibles. Tras la experiencia del último año, en el que a la inactividad invernal en la instalación se sumó un verano de clima tempestuoso e irregular, el estreno de nuestro particular palacio de cristal ha venido a cubrir una carencia latente. El impacto de la nueva instalación, si se tiene en cuenta el multitudinario uso de la misma, es impresionante. La sensación de estar nadando al aire libre, aunque se permanezca en realidad bajo la arquería acristalada, en plena nevada es digna de ser experimentada por todos. El éxito ha sido completo.
La provincia de León no puede jactarse de contar con una dotación de instalaciones de deporte y ocio abundante. La dureza de un clima cambiante y más frío que caluroso ha de hacernos reflexionar sobre este aspecto. Tenemos un patrimonio inmobiliario de este tipo por valor de miles de millones de pesetas. ¿Qué uso reciben estas instalaciones la mayor parte del año? Nuestra tierra tiene una oportunidad de primer orden para hacer pasar muchas dotaciones de un mero valor contable a otro mucho más real y, finalmente, más rentable para todos. ¿Cabría la posibilidad de que las instituciones elaborasen un programa para el cubrimiento acristalado y removible de instalaciones para el ocio?

domingo, 5 de octubre de 2008

Polémicas DOT

En estos días se han vertido diversas manifestaciones acerca de las posibles alegaciones que ha de recibir la propuesta de Directrices de Ordenación del Territorio que la Junta ha expuesto a la información pública. Las DOT son un documento de primera importancia, puesto que hacen un planteamiento del posible desarrollo de las distintas áreas de la autonomía, de su división y de cómo ha de aplicarse el dinero y el apoyo público en cada punto geográfico. Son pocas las personas que han realizado una lectura pormenorizada del texto y de sus mapas para, posteriormente, desarrollar un análisis crítico y constructivo sobre el mismo. La institución vallisoletana dispuso un foro público en internet con el fin de abrir el debate al mundo virtual. Los resultados son, hasta el momento, más bien pobres. Apenas doscientas intervenciones en casi cuatro meses dejan la impresión de que los ciudadanos de esta autonomía mantienen un compromiso con el ente débil, por no decir marginal.
Las reacciones más intensas se han producido en León, provincia en la que se propone desde un denso paquete de alegaciones (caso de la Excma. Diputación) hasta la retirada total de las DOT (caso del PSOE y la UPL). Es la segunda de las dos reacciones la que viene recogiendo más adeptos en los últimos días, aunque la simpleza de los razonamientos en que se suele apoyar induce a pensar que es más fácil decir que el documento es deficiente, cosa que es cierto, que proponer alternativas. Las DOT han tenido una virtud para los leoneses: dan a conocer en letra impresa cuáles son las intenciones de la Junta con el territorio. De esta manera, el libro ha dejado en evidencia que nuestros próceres carecen de la necesaria visión global, que no tienen proyecto y que todo lo reducen a una estructura orbital donde el núcleo es Valladolid y el resto queda destinado a girar a su alrededor y a molestar lo menos posible. Las DOT vienen a ser un remedo del Plan Estratégico de Valladolid (Marzo, 1995).
La petición de su retirada, formulada desde diversos ámbitos, es un movimiento torpe y contrario a los intereses regionales de León. Una medida de este tipo perpetuaría la acción desestructurante que nuestra tierra viene sufriendo durante los últimos años. Disponer de la posibilidad de rebatir, negro sobre blanco, el proyecto centralista es una oportunidad estratégica inmejorable. La factibilidad de someter las intenciones de la Junta al juicio popular es una situación sin precedentes y la discusión de las DOT nos lo permite. La petición de retirada es el recurso de los que no tienen proyecto alternativo: dolorosa y generalizada constatación. Las DOT nos van a mostrar quién tiene un programa para León. No se puede pedir más.

Acerca del Ferial

Durante los últimos meses se ha vivido en la incertidumbre acerca de la creación de un futuro recinto ferial estable en la ciudad de León. La Cámara de Comercio empezó exponiendo la posibilidad de situarlo en una parcela de las Eras de Renueva. La decisión, un tanto peregrina, dejaba dicha sede confinada entre calles de un área netamente urbana, con poco aparcamiento y nulas posibilidades de crecimiento. Con todo, la parcela disponía de un espacio relativamente extenso, aunque de corto vuelo, porque si la feria adquiere alguna importancia la superficie quedaría escasa. Posteriormente, nos hacen saber que se opta por llevar el recinto ferial al nuevo estadio de fútbol. El espacio, todavía más pequeño, excluiría, supongo, la celebración de exposiciones los días que toque partido. Más singularidad resulta difícil.
Al mismo tiempo el Ayuntamiento de León comunica que la instalación del mercado de ganados es ocupada sólo en una pequeña parte por esta actividad, por lo que se propone cerrarlo como tal y dedicarlo a funciones de almacén municipal. Confieso que no entiendo ni al gobierno municipal, ni a la Cámara de Comercio. Veamos, tenemos un recinto cubierto gigantesco, el mercado de ganados, que permite su fragmentación para ajustar la oferta de espacio a las necesidades de cualquier actividad, y a la mercantil ganadera en particular, con total eficacia por su carácter modular. Además, ese edificio es una de las mayores superficies cubiertas de todo el noroeste de España. La altura de la nave permite todo tipo de montajes de grandes dimensiones. Dispone de espacio para oficinas, anfiteatro, extensos aparcamientos y, en breve, conexión con las autovías a través de la ronda sur. Garantiza las posibilidades de expansión, y hacerlo a un coste razonable, porque no se encuentra en el espacio urbano. El mercado de ganados es uno de los recintos feriales con mejores cualidades de todo el Noroeste y al Ayuntamiento sólo se le ocurre que hay que echar a los ganaderos y convertirlo en mero depósito. ¿Así vamos a llegar a ser el nudo de comunicaciones del Noroeste?
Si ustedes visitan los recintos feriales de Silleda, en Galicia, del Piles, en Gijón, de La Lechera, en Torrelavega, de Huerta del Rey, en Valladolid, y muchos otros, más lejanos, como el de Murcia, en Torre Pacheco, o el de Zaragoza, descubrirán que o son bastante menores, o peor ubicados, o menos accesibles, o, incluso, constreñidos por cascos urbanos que los fagocitan y estrangulan. ¿Cómo es posible convertir una instalación como nuestro ferial en un simple almacén de trastos? Ese espacio es una oportunidad de primer orden para potenciar León como ciudad de negocios. ¿Por qué desaprovecharlo?.

viernes, 3 de octubre de 2008

La Transformación de León

La ciudad de León ha venido sufriendo un profundo cambio de fisonomía durante el quinquenio final del pasado siglo. Lo que, hasta entonces, era una urbe que reflejaba la concepción urbana desarrollista de los años de la dictadura y aún anteriores se transformó. Acciones como la peatonalización y embellecimiento del casco antiguo, la construcción de nuevos aparcamientos, el desarrollo urbanístico de las Eras de Renueva, la conquista de ciertas calles del ensanche para el peatón o la persistencia en intentar integrar la ciudad de la otra parte del río son buenos ejemplos de la redoblada actividad del ayuntamiento capitalino. El éxito de algunas de estas obras es innegable: basta con visitar la Calle Ancha cualquier día para saber lo que quiere decir la expresión “poner en valor”. La mentada vía ha sido tomada por una multitud de leoneses y foráneos que suma, a los que necesitan transitar por ella para desplazarse de una zona a otra, otros que la ocupan por el mero placer de disfrutar de su belleza, de sus dimensiones, humanas, y del espléndido entorno que la circunda.
Sin embargo, durante el último año y medio se aprecia un descenso en el número y calidad de obras para ese cambio del espacio urbano. Se percibe una falta de continuidad preocupante, pese a que son muchas las mejoras pendientes para hacer de León un centro atractivo. Las causas pueden ser varias, pero me atrevo a señalar tres. La primera es el agotamiento de las ayudas europeas, puesto que los proyectos que las atrajeron se ejecutaron ya. La segunda es la hinchazón del gasto corriente hasta niveles asfixiantes, aunque este apartado siempre fue una losa desde la etapa municipal de Morano. El tercero es la sequía económica de la que la Junta hace costumbre en cualquier proyecto de esta provincia. Estamos deseando actuaciones similares a las de Valladolid como el Claustro de las Francesas, el Monasterio de Prado, el Palacio de la Asunción, la carretera de Segovia o los que ahora se proyectan: la nueva Biblioteca de Castilla y León o el macroauditorio de 2500 plazas, con el Calderón recien terminado tras recibir miles de millones de pesetas. Parece que por esa vía no se puede esperar mucho.
El ayuntamiento, en estas condiciones, sólo puede optar por el camino que marca el sentido común: ajustar del gasto de administración, optar a más ayudas europeas y mejorar la política de pasillos y relaciones en la Junta. Además, es necesario asumir que unos presupuestos engordados por subvenciones europeas, fruto de una concesión puntual, no pueden suponer un aumento de plantilla en la misma proporción. El buen juicio y el acuerdo entre grupos debería primar en estas cuestiones, que van en bien de todos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Congreso del PSOE y Leonesismo

Tras la celebración del congreso autonómico del PSOE cabe valorar las nuevas posturas que la formación adopta en León. Si bien el calor del debate político lleva a unos a decir que ha lucido un falso leonesismo y a otros que está más comprometido con León, es aconsejable un análisis más frío.
Independientemente de las intenciones que el PSL decía tener antes del congreso sus logros han sido dos: aumentar la cuota en la jerarquía y modificar la denominación de “regional” por la de “autonómico”. Ambos comportan más poder. El primero de ellos implica que capitalizaron la fuerza que proporciona el apoyo explícito de Zapatero. Del segundo se extrae que los cambios en León conllevan un replanteamiento de las relaciones con sus conmílites castellanos.
Que el PSOE leonés alcance una cuota acorde con su peso indica además que abandona posturas acomodaticias pasadas. De la matización, que advierte que “autonómico” quiere decir “birregional” en este caso, se deduce que Fernández, el poder emergente del socialismo en León, no olvidó ciertos postulados. El envío de Turiel por delante –con quien compartió gobierno y reivindicación de autonomía en la Diputación- con una ponencia de máximos –la constitución de dos gobiernos regionales en la Junta- trasluce una estrategia que ha conseguido plantar su base.
A partir de ahora, si lo autonómico es birregional, se podrá hablar de perspectiva regional leonesa dentro del PSOE o de líder regional leonés.