lunes, 10 de septiembre de 2007

León, Barocyl y Partidos

Se acaba de conocer la segunda edición del BAROCYL. Se trata del conjunto de conclusiones que se obtienen a partir de una encuesta recogida en el ámbito territorial de la Autonomía de Castilla y León. Los temas a los que se dedica el sondeo abarcan desde el sentimiento de pertenencia a la comunidad autónoma hasta las principales inquietudes de los ciudadanos, pasando por una amplia serie de cuestiones. Las encuestas tienen lugar con periodicidad anual y son realizadas por un grupo de docentes de la Universidad de Salamanca.

Las conclusiones del primer BAROCYL ya resultaron polémicas, puesto que de ellas se infería un negativo panorama para la Junta de Castilla y León. Así, se comprobaba que los resultados de las distintas provincias presentan notables diferencias. Además la Autonomía es percibida como un territorio estancado y con escasas perspectivas de crecimiento, y es clamoroso el desinterés por la política autonómica. Por añadidura, es casi unánime la opinión de que la Junta tiene un trato de favor con Valladolid y de discriminación con Soria, Zamora y León.

El estado de cosas no varía sustancialmente en estos aspectos en la segunda oleada. Incluso algunos temas conflictivos han empeorado, como el sentimiento de pertenencia a esta autonomía, que es todavía más residual. Sin embargo resulta llamativo que otras tendencias varíen sustancialmente en el corto espacio de un año, entre una encuesta a otra.

Mientras ante el primer cuestionario casi el 50% de los leoneses decían sentirse más leoneses que de la autonomía, ahora sólo lo manifiesta un 27%. De ello se induce que tal tipo de sentimientos son mucho más variables de lo que se piensa y que la eficacia de cierto liderazgo social apoya la propagación de tendencias que sigan su estela.

En consecuencia, la capacidad de convicción de quienes apoyan las tesis que dan preeminencia a lo leonés se ha diluido sensiblemente. Por la misma causa, la encuesta de intención de voto da a UPL menos de un 5%. Esto supone que los actuales rectores de la formación no habrían logrado mantener su 15% de voto y que, además, se alejarían de su nicho de votantes potenciales, que abarcaría entre el 30% y el 50% de ciudadanos leoneses. En conclusión, la militancia leonesista debería leer cuidadosamente los datos del BAROCYL, porque evidencian cambios y aportan información valiosa y aprovechable para ellos.

Igualmente los dos partidos mayoritarios han de valorar lo que supone que sólo el 3,5% de los leoneses se sientan más cercanos a la autonomía que a otras opciones territoriales, a pesar del derroche de propaganda. La mayoritaria falta de identificación con la autonomía tiene poderosos fundamentos. Es responsabilidad de los partidos atender específicamente una necesidad civil frustrada de tal entidad.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Zapatero y León

Se cumple el segundo año del Gobierno Zapatero y los partidos se afanan en emitir valoraciones sobre sus compromisos con León. En general, se ha podido escuchar lo esperable en una dinámica que se polariza en la alabanza del partido gobernante y en la crítica a ultranza del resto. Sin embargo los ciudadanos tenemos la oportunidad de expresar juicios ponderados.
Una cuestión previa relevante es que Zapatero ganó inesperadamente las elecciones, lo que influyó en la heterogénea conformación de su gabinete y en la inconcreción de sus directrices en el primer momento. La falta de liderazgo político sumada a la impericia ha evidenciado que más que ante un equipo nos encontrábamos ante una suma de ministros valiosos mezclados con otros de mediocridad extrema. Este punto de partida debilitó la buena imagen que el gobierno debería haber capitalizado en el primer tramo de su mandato.
Una consecuencia de este titubeante inicio es que hay quienes consideran caprichoso, entre otras cosas, el trato favorable que se ha dedicado a León. La deficiente política de comunicación del nuevo gobierno no fue capaz de divulgar el acusado desfase económico que acumula esta región.
De otra parte, la puesta en marcha de los proyectos se ha visto lastrada por la ausencia de cuadros técnicos, debido a la imprevisión. Tampoco los entresijos de la maquinaria administrativa eran conocidos para muchos de los recién llegados, pertenecientes a una generación nueva. Todo ello provoca que las promesas de Zapatero se retrasen.
Las propuestas del PSOE podrían clasificarse en tres grupos. El primero es el de las obras que vendrían a nivelar León con el resto de España. En este caso estarían el AVE o la comisaría de San Andrés. El segundo es el de los proyectos que mejorarían la economía de León a corto plazo mediante la fijación de sedes. El centro de atención al minusválido o la nueva unidad militar se incardinan en este grupo. El tercero reúne los programas que pueden suponer una ventaja competitiva para León a medio y largo plazo. El CIEMAT o el INTECO son las dos acciones más destacadas de este apartado.
Todas son propuestas importantes, pero se percibe una falta de interconexión, lo pone en evidencia que la falta de visión global del PSL es idéntica a la del PP o la UPL.
En conclusión, los socialistas han de asumir que sus propuestas son frágiles porque, aunque bienintencionadas, más parecen ocurrencias. Item más, es preocupante que no hayan percibido que son efímeras ¿Se imaginan a Rajoy, a Gallardón, a Bono o a de la Vega poniendo el CIEMAT en Ponferrada, por ejemplo? Cuando Zapatero se vaya, León tornará al abandono porque las raíces de la crisis están ancladas en la ineficaz estructura administrativa, y para dar una solución permanente habría que actuar sobre ella.

viernes, 7 de septiembre de 2007

León y la Tecnología

Los parques tecnológicos son polígonos industriales que se distinguen por la dedicación de las empresas que alojan. Estos recintos están preparados para el asentamiento de compañías que incluyan entre sus actividades la generación de nuevos conocimientos. Al margen de esto, dichas superficies industriales comparten una presencia peculiar por sus ajardinamientos, pulcritud y cuidado arquitectónico.
En esta Autonomía la Junta dispuso la creación de un parque tecnológico en las cercanías de Valladolid. En Boecillo, en un entorno de pinares, se concentró el esfuerzo autonómico para consolidar un parque tecnológico.
Los primeros pasos fueron frustrantes. La empresa enseña del polígono, CRISTALOID, entró en pérdidas, por lo que fue asumida por la Junta y, tras absorber centenares de millones de pesetas en pérdidas, desapareció. Esa y otras experiencias negativas hicieron cambiar la política del parque que se pretendía fuese el motor industrial de Valladolid.
Fue entonces cuando se inició la atracción de empresas de todo tipo, aunque su labor no se centrase en la generación de tecnología. La cuestión era captar corporaciones capaces de erigir un edificio llamativo y asentar personal dedicado a labores limpias –oficina, laboratorios, etc-. Esto resultó fácil porque los parques tecnológicos disponen de subvenciones que superan las de cualquier otro polígono industrial.
Los efectos más notorios fueron dos: el primero, la conversión de Boecillo en un polígono industrial embellecido, gracias a ventajosas subvenciones para fijar empresas que no lo afeasen; el segundo, la captación de proyectos de otras provincias de la comunidad. Los casos del traslado de INZAMAC, la mayor empresa de Zamora, o del desvío del centro de conmutación de RETEVISIÓN, cuya ubicación iba a ser León, resultan demostrativos.
Actualmente se encuentran en desarrollo los parques tecnológicos de Burgos y de León. Aparentemente se sigue la misma política que en Boecillo, como se deduce del traslado de una planta de producción de fármacos veterinarios al de Armunia. Pero hay que ser cautos con las expectativas, porque en León existe precedente del Parque Científico.
El Parque Científico de León, promovido por la Diputación y la Universidad, es un núcleo de élite científica que funciona con dificultades. La Junta no sólo no ha dedicado atención a su crecimiento, sino que ha trasladado ideas generadas allí a Valladolid. Además, es uno de los principales morosos de sus institutos. En consecuencia, el despliegue del Parque Tecnológico puede ser una cortina de humo que oculte la política tecnológica de la Junta en León. Es inexcusable saber lo que va a pasar con el Parque Científico y qué pasos va a dar la Junta para recuperar ese centro de auténtica excelencia tecnológica en León.

Política, Rigor y Conocimiento

La Provincia de León cuenta con una red de instituciones locales que desborda la de otras demarcaciones. A la Diputación y a los más de doscientos ayuntamientos hay que sumar las juntas vecinales. De éstas podemos contar en torno a 1.250, aunque sólo unas 900 tuvieron candidatos en las últimas elecciones. Ello supone que hay un grupo numeroso de leoneses que acceden a la gestión de instituciones públicas.

Los conocimientos que tienen la mayoría de ellos acerca de lo que debe ser el funcionamiento de la administración es rara vez notable y nulo con gran frecuencia. De todo ello se colige que la mayor parte de los candidatos, individuos normales, acceden a puestos de responsabilidad en las juntas vecinales, en ayuntamientos y hasta en la Diputación sin conocer los procedimientos elementales para operar correctamente.

Las consecuencias de este persistente fallo se evidencian continuamente: diputados que desconocen lo que la Diputación puede o no hacer y cómo hacerlo; cientos de decisiones municipales con aviso de ilegalidad, adoptadas a pesar de la advertencia de los funcionarios; juntas vecinales que ven cómo algunos desaprensivos se apropian del uso y explotación de bienes comunales sin que nadie sepa qué hacer para evitarlo, etc.

No se entiende cómo es posible que, después de treinta años elección tras elección, sucedan los mismos despropósitos sin que nadie se implique para remediarlo. Por ello hay que reivindicar soluciones para cubrir dicho vacío con medidas que, adaptadas a las peculiaridades cisastures, permitan combatir la perniciosa ignorancia de quienes aspiran a regir legítimamente los destinos colectivos, pero sin estar suficientemente preparados.

La más importante debe ser formativa. En esa línea se podría crear una escuela provincial que mostrase las más básico de la gestión institucional: las competencias, los procedimientos y las obligaciones. El paso por estas aulas debería ser obligatorio para todos los aspirantes a un puesto político tras su elección o nombramiento en puestos de confianza, pudiendo realizarse cursos de recordatorio o de iniciación, según la experiencia.

Por otra parte, dada la singularidad institucional de León, donde los concejos han regido la mayor parte de la vida pública durante siglos, se debería impartir en la escuela secundaria nociones básicas de su historia, funcionamiento y papel que desempeñan en la actualidad. Puesto que cualquier joven puede llegar a ser alcalde pedáneo o vocal hay ciertos conceptos que debería asimilar. La convivencia, el trabajo en equipo, la propiedad común, el respeto a los derechos individuales y las obligaciones con la colectividad constituyen una educación autóctona en valores universales que ayudaría a comprender nuestra forma de integrarnos en lo global.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Democracia y Autoridad

La acción de gobierno en las instituciones públicas supone el ejercicio de la autoridad que confiere la ley. Es frecuente que la imposición de normas y de los criterios que más convienen a la comunidad cree tensiones entre los gobernantes y ciertas capas de ciudadanos.

En la democracia la contradicción entre grupos de votantes y autoridad pública se puede convertir en un pulso entre quienes deciden y quienes les refrendan electoralmente. Del resultado de esta pugna se deduce la existencia de un liderazgo débil o fuerte, o también si el apoyo civil a una iniciativa es extenso o no.

Esta reflexión viene a cuento por lo sucedido en torno a la conexión del Polígono 10 con la Avenida de Europa -entrada desde Valladolid-. Como se conoce, existe una propuesta municipal para comunicar este barrio con la avenida. La oposición de un segmento de los vecinos está provocando el repliegue de las autoridades municipales y podría determinar el abandono del proyecto. Sin embargo es prioritario evaluar el impacto de dicha conexión para adoptar decisiones, ya que su efecto supera el barrio, y condiciona el crecimiento saludable del casco urbano en la zona oriental de León.

El Polígono 10 es una extensa zona de relativa modernidad cuya característica más acusada dentro del sistema metropolitano es el aislamiento. Se trata de una bolsa a la que se puede acceder sólo por dos pasos, ambos cercanos entre sí y situados a poniente. El resto del perímetro, que abarca un rectángulo de varios kilómetros, cuenta con barreras que impiden el acceso rodado hacia o desde cualquier otra dirección.

El resultado de esta configuración urbana es un barrio que recuerda a otros similares de las ciudades del entorno, como Huerta del Rey, en Valladolid, o Torre Cerredo, en Gijón. Se trata de tramas urbanas donde el comercio ha fracasado o es muy débil, los precios inmobiliarios se han congelado en términos relativos y la sensación de soledad e inseguridad por las noches es patente.

En definitiva, el Polígono 10, que se edificó con la aspiración de crear una zona residencial novedosa en su momento, se encamina hacia la suburbialización. Es sólo cuestión de tiempo que los precios se estacionen lo suficiente como para atraer el desequilibrio social, y que los edificios, habitantes y zonas comunes envejezcan. Entonces el paisaje del barrio se deteriorará irreversiblemente.

La conexión del Polígono 10 con la Avenida de Europa es necesaria para ahuyentar este proceso e integrar el barrio en la ciudad. Por el contrario esa zona residencial se convertirá además, si no lo es ya, en un problema para la expansión ordenada de León y para la intraconexión de la franja oriental del municipio. En definitiva, se trata de una cuestión gruesa, que no permite la pusilanimidad municipal.

martes, 4 de septiembre de 2007

Deporte Público

La financiación de las actividades deportivas con fondos públicos es una de las cuestiones más polémicas; mucho más en este periodo del año en que las ligas deportivas se aproximan a si final, dejando patentes las clasificaciones.

La aplicación de partidas económicas de ayuntamientos, diputaciones y autonomías al deporte no puede ser evaluada con criterio único. Por una parte está el deporte popular, en el que se encuadra la actividad con escolares y la promoción del ejercicio en grandes colectivos. Como este apartado incide en la salud pública no se considera cuestionable el uso de esos fondos.

Sin embargo la ayuda económica a las agrupaciones deportivas de alta competición es fuente de discusión pública. El pago a estas entidades para que, a su vez, retribuyan a jugadores profesionales de alta remuneración es un aspecto criticable.

Las instituciones públicas que financian a estos equipos tienen un ámbito territorial concreto. En consecuencia la potenciación de la imagen de ese lugar puede pasar por el aprovechamiento publicitario de estos equipos. Sólo así se puede justificar el pago de importantes cantidades a las sociedades deportivas.

En contraste con esos criterios asistimos en León ciudad a la ayuda sistemática e indiscriminada a los equipos masculinos de fútbol, balonmano y baloncesto. Si comparamos el impacto publicitario obtenido fuera de León por estos equipos concluiremos que es desigual.

El equipo de balonmano es un competidor de primer nivel en el ámbito europeo y español. En la mente de muchos aficionados León existe porque el Ademar lo ha puesto en el mapa. El alto valor publicitario de esta entidad para León está por encima de cualquier duda y las ayudas públicas que recibe son más un contrato de publicidad que otra cosa.

El equipo de baloncesto masculino carece de impacto en el marco europeo, pero juega en una liga nacional en la que participan grandes ciudades, como Murcia, Zaragoza, Tenerife, Las Palmas, Santander, Gijón o Alicante, por citar algunas. No cabe duda de que la repercusión en el ámbito nacional del León Caja España alcanza cotas considerables. En función de éstas, buena parte de las ayudas públicas que recibe estarían justificadas.

Caso aparte es el de la Cultural y Deportiva Leonesa. Se trata de un equipo perdido en el maremagnum de tercera fila de la competición de fútbol. Este equipo pugna con una heterogénea mezcla de equipos de segunda marca, de representantes comarcales y de pueblos, y también de alguna ciudad.

La cuestión por la que a un equipo de tan escaso potencial divulgador se le subvenciona con tanta profusión, mientras a otros más valiosos se les recorta en sus aportaciones, es un aspecto que debería quedar restringido, especialmente en instituciones cuyo equilibrio financiero es precario.

lunes, 3 de septiembre de 2007

El Debate de San Glorio

Asistimos a un enconado debate sobre la conveniencia de emplazar una estación de esquí en la zona aledaña al Puerto de San Glorio. De un lado están los conservacionistas, que abogan por preservar el aislamiento del entorno natural del Valle de Lechada -donde se emplazaría la instalación- argumentando su alto valor ecológico. Por otra parte, están los que apoyan su construcción, encabezados por el equipo de la Diputación, que defienden la necesidad de crear alternativas locales para el crecimiento económico.

La discusión de fondo es trasladable a cualquier tramo del arco cantábrico de más de doscientos cincuenta kilómetros que nos envuelve por el norte y oeste. Por lo tanto la controversia afecta a cuestiones básicas para concebir un proyecto territorial leonés. Por eso, cuando se escuchan las argumentaciones, cabe preguntarse si se ha meditado adoptando una visión de conjunto.

Las tesis conservacionistas se basan en limitar la actividad humana a la ganadería extensiva en las zonas de montaña. Cualquier planteamiento con un impacto ambiental que se considere aparente es descartado por dichos grupos. En tal situación la mejora de las carreteras, la minería, las industrias, los aprovechamientos eléctricos fluviales, la explotación turística o la urbanización fuera de los núcleos tradicionales estarían limitadas.

Si se tiene en cuenta que, debido al aumento de renta de España en los últimos años, los ingresos producidos por la ganadería extensiva son mínimos, el contingente demográfico que se sostendría por estos medios sería minúsculo. En otras palabras, sostener unas pocas personas necesitaría de explotaciones con miles de hectáreas de pastos. Así los núcleos de montaña prácticamente se despoblarían lo que resulta inaceptable.

Por otra parte, si se da a los constructores libertad para diseñar una estación de esquí es probable que suframos un atentado desmesurado contra el entorno. Si no se pone límite a la promoción empresarial, que trabaja con el criterio dominante de beneficio económico, como es lógico, destrozará el entorno de San Glorio y Fuentes Carrionas.

Si algo resulta indiscutible es que nadie tiene autoridad moral para negar a los habitantes de la montaña su derecho a una prosperidad razonable. La clave es hacerla compatible con la preservación medioambiental de ciertas zonas.

En consecuencia la estación de esquí debería tener como premisa el aprovechamiento preferente de las infraestructuras y núcleos existentes, y su mejora. La urbanización a pie de pista debería ocupar zonas acotadas. Además el acceso al resto de Fuentes Carrionas debería estar estrechamente regulado y vigilado para que el impacto, aunque notorio, se concentrase en una zona delimitada. En definitiva, se debiera levantar la estación, pero con reglas estrictas.