miércoles 1 de febrero de 2012

La Política Energética del PP

El nuevo gobierno va dando sus primeros pasos en la definición de la política energética, un sector que es clave en el potencial industrial de León. La comunicación de que el carbón nacional se considera una reserva de carácter estratégico es un alivio. Era probable que con el cierre de las minas se desmantelasen a medio plazo las centrales de energía térmica. Esperemos que el ministerio apriete a la patronal para que las minas que sobrevivan a la reconversión estén en la vanguardia de la tecnología y la productividad, único camino que puede garantizar el futuro a largo plazo.
Por su parte, el fin de las ayudas a la energía eólica es una mala noticia por cuanto el asentamiento de fábricas de generadores por viento en León estuvo propiciado por la multitud de licencias que se concedieron en esta provincia. Un parón eólico ahora puede reducir al mínimo la actividad industrial de apoyo. Sin embargo lo cierto es que en estos años se ha creado una tupida red de emplazamientos e infraestructuras que irán requiriendo la sustitución de su maquinaria por otra más moderna con el paso del tiempo, por lo que está garantizado un cierto nivel de actividad industrial y de mantenimiento.
En el capítulo de la energía solar León no cuenta con empresas de tanta entidad como las eólicas, aunque alguna hay. Pese a todo han menudeado los campos de placas solares. La parálisis para crear nuevas instalaciones permitirá la estrecha inspección de las existentes, labor en la que queda mucho por hacer para evitar fraudes y corruptelas.
Por todo ello podemos hacer un balance de las nuevas directrices energéticas en el que León no sale mal parado. Es el momento, como en tantos sectores, de invertir en conocimiento para mejorar la eficiencia de lo que ya hay.

El Corredor Este-Oeste

Hace unos días se hacía pública la paralización de las obras en el corredor del Duero, autovía que, partiendo de la frontera portuguesa en Zamora, discurre por Valladolid y Soria hasta la provincia de Zaragoza. Esta ruta ya tiene construidos sus tramos principales, entre Valladolid y Zamora. Sin embargo se trata de una obra prioritaria para el clan de Valladolid, que persigue su plena conversión en autovía para desarrollar su valor como transportador de mercancías entre el este y el oeste de la Península.
El corredor del Duero entra en franca competencia con el otro nexo entre el este y el oeste ibérico: la autovía León-Burgos. Esta vía rápida es el mayor transportador de mercancías de la comunidad autónoma y uno de los pocos casos en que, con frecuencia, el número de camiones que lo transitan supera al de turismos. La Autovía del Camino de Santiago es clave en el desarrollo logístico en León, Burgos, Logroño y Vitoria. Se trata por tanto de un nexo de intereses comunes.
La pugna por la construcción del corredor del Duero desde Valladolid ha sido una de las claves estratégicas de Tomás Villanueva, el sempiterno e intocable consejero de la Junta. Siempre se ha encontrado con un handicap: que entre Valladolid y Zaragoza hay un vacío poblacional de 400 kms y en esas condiciones es muy difícil justificar el enorme coste de la autovía. De hecho a día de hoy aún faltarían casi 1.200 millones de euros por invertir para completarla.
Para los intereses de León, vistos en clave estratégica, la paralización del corredor del Duero es una buena noticia que contribuye a afianzar el vial del norte. Sin embargo los responsables de su desarrollo no se pueden echar a dormir. Hay que impulsar el crecimiento de la actividad logística a lo largo de todo el corredor León-Burgos, asignatura pendiente en la que la Junta no está poniendo un empeño adecuado y eficaz.
Las instituciones leonesas (diputación, ayuntamientos, cámaras de comercio ...) son ahora responsables directas del aprovechamiento de una oportunidad para la que ya no caben excusas. La infraestructura está hecha y sin competencia. Hay que demostrar qué sabemos hacer.

miércoles 25 de enero de 2012

Hospitales y Coches Oficiales

Durante estos días hemos sabido que el SACYL cierra las cocinas del Hospital Monte San Isidro para servir los alimentos desde el Hospital Universitario. Por otra parte es frecuente que en el centro de la carretera de Asturias se encuentren habitaciones e incluso plantas completas cerradas. No queda más remedio que pensar que la consejería planea cerrar el Hospital Monte San Isidro en cuanto tenga la más mínima oportunidad.
Este episodio es uno más en los recortes de servicios públicos propiciados por la crisis económica a la que asistimos. Sin embargo todos asumimos que para cerrar una cama hospitalaria habría que recortar antes en muchos gastos prescindibles. No obstante nada sabemos de la Junta de Castilla y León a este respecto.
A los contribuyentes nos gustaría saber cuántos teléfonos móviles se han retirado en la Junta, cuántos vehículos de representación o cuántas tarjetas de crédito. Nos gustaría conocer, ahora que se ha prescindido de médicos, maestros y enfermeras, cuántos trabajadores hay de menos en las sedes de Valladolid. Por la misma razón habría que conocer cuántos directivos menos hay, puesto que se ha reducido el personal de línea, en las consejerías y empresas públicas. Por cierto, también sería interesante aclarar cuántos organismos públicos se van a suprimir, visto que son prescindibles, como el Consejo Económico y Social, el Defensor del Común, etc.
Y digo esto porque tengo la percepción, no sé si falsa, de que en esta autonomía se prescinde antes de una cama hospitalaria o de un médico de urgencias que de un coche oficial. Y mientras nadie aclare estos extremos no me queda más remedio que seguir pensando así.

León, Gestiones y AVE

Durante estos días se produce la sustitución de los directores de las entidades públicas que rigen las infraestructuras de transporte. Pronto se conocerán los de las empresas bajo cuya responsabilidad se encuentra la explotación y desarrollo del tren de Alta Velocidad. De quiénes ocupen estos puestos y de las decisiones que se tomen en el Ministerio de Fomento depende la llegada a León del AVE, dado que aún no se ha concluido la línea.
Las obras del AVE desde León a Madrid están concluidas entre esta ciudad y Valladolid. Entre Valladolid y León se encuentran en un estado de avanzada ejecución y por el momento se mantiene el calendario de apertura: para finales de 2012. Aunque las decisiones del nuevo gobierno podrían demorar la inauguración, teniendo en cuenta lo poco que queda por invertir, es improbable. Por esta razón las autoridades locales, como el alcalde de León o la presidenta de la diputación, deberían interceder por esta vía en cuanto se conozca a la nueva dirección.
Por el contrario, el ferrocarril de alta velocidad de León a Oviedo atraviesa una situación crítica. Los problemas geológicos e hidrológicos del túnel transcantábrico no están resueltos del todo. Los fondos invertidos se han desmadrado hasta alcanzar unos 3.000 millones de euros y aún falta una cifra indeterminada, pero muy importante para concluir la obra. En estos momentos se desconoce cuándo podrá estar operativa. Tampoco está claro si el trayecto será de alta velocidad o de velocidad alta ni si también circularán mercancías por esa ruta.
Bajo ese punto de vista el interés de los leoneses podría centrarse en abrir los túneles -la parte de la obra más cara y compleja- al paso de los convoyes sean cuales sean la velocidad y la aptitud para mercancías. En cualquier caso el ahorro de tiempo respecto a la ruta actual sería sustancial. De lo contrario pueden pasar muchos años hasta dar utilidad a los dineros ya gastados.
En definitiva, ha de quedar claro ante los nuevos directores que los leoneses tenemos intereses propios en la apertura de la línea a Gijón y hay que hacer lo necesario para que sean tenidos en cuenta.

jueves 19 de enero de 2012

Hacia el Tránsito Final

La mañana se adorna de mariposas grises y calladas.
Los deseos se desvanecen como pizarras de niebla.
Una luz dudosa acoge el murmullo de la madre tierra
en un latir desconocido, en una emanación inodora y antigua.

La luna es un vocablo temible apenas entrevisto.
Entre los naranjos asoma una mirada azul.
La risa, el llanto, los sonidos del sentimiento
borbotean como imágenes del pasado en una tarde de mortecina luz.

Jirones de ceniza abarcan el horizonte de la esperanza
Apenas un rozar de dedos y ya está: la luz al otro lado.
Torrentes de azufre abrasan los templos de la alegría
y se acerca la conclusión, el alféizar del aliento.



Toño, descansa en paz.

La Diputación en FITUR

Hace pocos días el diputado provincial de turismo presentaba el leitmotiv que la institución difundirá en FITUR con su soporte promocional. Parece ser que la Diputación de León acude a la Feria Internacional de Turismo con las villas históricas de León como mascarón de proa.
Con independencia de que se pueda pensar que ese recurso sea el más adecuado o no -que para mí podría valer-, quiero poner el énfasis en la falta de continuidad de las estrategias de la Diputación en turismo. Hace poco ha tenido lugar INTUR, la Feria de Turismo Interior, en Valladolid y la Diputación llevó como lema “León, naturalmente”. La campaña se basaba en la promoción de la provincia apoyándose en que es la mayor agrupación de su tipo en reservas de la biosfera. Como se ve nada tiene que ver el argumento promocional de FITUR con el de INTUR. Este es el problema que viene registrando la política turística de la Diputación desde hace años. La cuestión es más grave en este momento en el que el consorcio de turismo de la capital ha desaparecido y que toda la responsabilidad recae sobre la institución provincial.
Es fundamental que la política turística de la Diputación se centre de una vez en un motivo, un icono y un material de promoción de primer nivel que sirva para apoyar al sector durante los próximos cinco años como mínimo. Si no se mantienen durante mucho tiempo los elementos de referencia de una campaña será imposible fijarlos y hacerlos reconocibles por los consumidores objetivo. Por esta razón la Diputación debe actuar con más continuidad, con más profesionalidad y con independencia de los cambios políticos. Sólo así conseguiremos sacar algo más de un sector que debiera ser mucho más importante de lo que es en León.

Reajuste Autonómico

La depresión económica española está llevando a cuestionar sin criterio casi todas las estructuras del país. Semanas pasadas repasamos el ataque contra los aeropuertos regionales, el medio de comunicación más barato, versátil y seguro que tiene España. El AVE y sus costes, probablemente inflados, habrán de ser revisados, y la densa red de autovías prevista, la mayor de Europa, también. Cabe desear que quienes apliquen los recortes sean conscientes de que la segunda potencia turística del mundo necesita una red de comunicaciones excelente al servicio de los españoles y de los más de 50 millones de visitantes.
Quienes aspiran a la deconstrucción de España tiran ahora por elevación. Ya corren por internet mensajes pidiendo la desaparición del estado autonómico. Sin duda estamos en una época que es terreno abonado para las simplezas porque la España de las autonomías es la historia de más éxito que ha tenido este país desde hace varios siglos. Sobre una matriz básica hemos puesto a competir 17 equipos para ver quién gestionaba mejor y, finalmente, trasladar su modelo al resto.
Sólo las autonomías explican el liderazgo de España en trasplantes. Sólo ellas han permitido que un país muy despoblado tenga la red de ciudades más poderosa del sur de Europa. Recordemos que es en las ciudades mayoritariamente donde se genera la innovación, el bienestar y la riqueza.
Otra cosa diferente es que el estado autonómico necesite un ajuste que permita embridar el gasto, definir y exclusivizar las competencias de cada nivel administrativo, y obligar a las autonomías a descentralizar hacia las provincias y las ciudades. Este país puede ser una potencia de primer nivel con la maquinaria autonómica bien engrasada y equilibrada. Hoy es la duodécima a pesar de todo.
No conviene desenfocar el debate sobre las causas de la crisis: no son las autonomías, sino la falta de control e intervención oportuna sobre las entidades financieras lo que nos ha llevado a este desbarajuste. Eso y una clase política hipertrofiada que hay que reducir al mínimo imprescindible y a la que hay que dictar normas salariales y medidas anticorrupción.