jueves, 27 de julio de 2017

LEÓN Y LAS AUTOVÍAS

Uno de los aspectos que mayores ventajas puede reportar a la provincia leonesa es su red de autovías. Se trata de un territorio grande (la sexta provincia española por extensión) y las comunicaciones para intercomunicarlo y atravesarlo son un argumento fundamental para quienes busquen un lugar para el asentamiento empresarial, para el turismo o para el tránsito. En todo caso esos tres papeles suponen la llegada de ingresos económicos a la economía local. Además elevan el papel desempeñado por León en el conjunto del país. En definitiva, poner de relieve la red de autovías de León contribuye a que la economía vaya mejor. Los documentos que emiten tanto la Diputación como el gobierno central reflejan fielmente el conjunto de autovías, autopistas y redes de comunicaciones de León. Por el contrario, la Junta de Castilla y León viene publicando mapas incompletos en los que se incluyen todas las autovías, salvo la León-Burgos. Se ha comunicado a esta administración que no incluir la Autovía León-Burgos en los mapas es falsear la realidad y perjudicar a León. Sin embargo los mapas que se remiten a Bruselas ocultan por sistema esta autovía. Es evidente que existe el interés de algunos por ocultar su existencia. La autovía León-Burgos es un pasillo rápido que constituye el mayor corredor de mercancías de titularidad autonómica de la Junta. Por él transitan unas 70.000 toneladas de mercancías por día. Solo en los puentes y festivos toma importancia como corredor para el desplazamiento de turismos. De la León-Burgos dependen decisiones de implantación de empresas en León, ya que deja a la provincia dentro del corredor este-oeste más eficiente de la Península. La actitud de la Junta con la exclusión de la autovía León-Burgos de todos los mapas, especialmente los que remite para solicitar ayudas europeas, perjudica los intereses de León. El ayuntamiento de León, el de Ponferrada y la diputación deben exigir que la autovía León-Burgos quede reflejada en toda la cartografía de la Junta con absoluta claridad. Si la Junta tiene las competencias para la promoción industrial, es inaceptable que oculte la ventaja competitiva de León en el campo de las comunicaciones. Y resulta incomprensible también la pasividad de las cámaras de comercio, de las organizaciones empresariales, de los sindicatos y de todas las fuerzas vivas. León debe figurar en los papeles como lo que es: el distribuidor principal de tráficos del noroeste a través de los nodos de León, Astorga, Benavente y Ponferrada. Porque Benavente funciona como un nodo secundario dentro de la red leonesa.

CARBÓN Y ESTRATEGIA

El anuncio de que las instituciones europeas consideran necesario mantener la producción local de carbón ha desconcertado a gran cantidad de ciudadanos. Sin embargo este anuncio pone de manifiesto que las claves estratégicas están claras en los grandes países europeos, que marcan el paso del conjunto de la UE. ¿Y cuáles son algunas de esas claves que dejan tan descolocado al gobierno español?: Energía, agua, salarios, sistema social y producción industrial, entre otros. España ha llevado una política energética absurda en los últimos años. En vez de seguir potenciando las renovables, en las que fuimos líderes, se abandonaron. Incluso se cambió las reglas del juego con las primas a las solares a mitad del partido. Esa inseguridad jurídica está siendo derribada por los tribunales europeos y nos va a costar un riñón. Además no se consideró la posibilidad de mantener en el mix el carbón nacional, que aporta algo de soberanía energética. Ahora este gobierno sin criterio debe cambiar radicalmente de posición. Mientras tanto seguimos importando gas y petróleo para compensar el carbón, el viento, el sol y las mareas que no aprovechamos. ¿A quién beneficia? A España no. En la política del agua este gobierno paralizó el desarrollo de desaladoras, tecnología española líder, para entregarse al hormigón de los trasvases. El agua del mar nunca falta, pero la de la lluvia sí. Ahora, en un país semiárido, tenemos muchos canales y trasvases, pero no agua. En cuestión de salarios, que toda Centroeuropa mantiene por encima de unos mínimos, España ha rebajado su masa salarial un 10% desde 2010 para el mismo número de trabajadores. Los salarios mantienen el consumo, que a su vez soporta la producción industrial. Y no se dé el pretexto de la competitividad. Un panadero de Alemania gana el doble que uno español por el mismo trabajo y no pasa nada. Es decisión política garantizar los mínimos salariales, y todo ese caudal económico genera consumo. El sistema social que está basado en educación, sanidad y pensiones ha sido erosionado seriamente por este gobierno. El único fin que se me ocurre es empujar hacia la privatización, que deja de garantizar la universalidad de estos servicios, es decir, sacrificando el estado del bienestar. Y es que la demolición de los salarios ni genera impuestos ni cotizaciones que mantengan el sistema. Y la producción industrial se cuida en nEuropa con inversiones en I+D+I para que se base en productos más valiosos. Aquí el gobierno ha machacado la investigación. Por lo tanto seguimos produciendo bienes de tecnologías medias y bajas: un país de camareros.

LEÓN GEOESTRATÉGICO

Las posibilidades de desarrollo de León pasan por el papel que sus dos ciudades puedan jugar en la economía peninsular. Para ello han de trabajar de una manera conectada. Y eso es así porque cada una de las dos representa una función que no es sustituible por ninguna otra. No hay una ciudad que pueda jugar el papel de Ponferrada respecto a León. Tampoco hay una ciudad que pueda jugar el papel de León respecto a Ponferrada. Por eso lo más eficiente sería estudiar estrategias conjuntas que permitan proyectar ambas ciudades y su corredor intermedio como un lugar geoestratégicamente óptimo para la actividad económica, cultural, etc. La clave de ambos nodos está en una buena comunicación con el exterior, la disponibilidad de suelo y oficinas en condiciones adecuadas, y la existencia de personal formado a costes competitivos. Y también su buena comunicación con el entorno próximo, sus rururbanos, donde proyectarán las áreas residenciales y nuevos espacios empresariales. Respecto al resto del espacio, si estas ciudades no son capaces de proyectar su efervescencia económica sobre él, aparecerán zonas de sombra, es decir, de pobreza y despoblamiento. Por eso es necesario que alguien con la entidad necesaria examine las condiciones de este sistema territorial para el crecimiento y el bienestar. Tiene que ser una entidad con visión legiocéntrica y que pondere lo que León se juega con cada decisión política o económica. En este caso creo que tanto el Círculo Empresarial Leonés como la Federación Leonesa de Empresarios serían los foros adecuados. Las cámaras de comercio están tan determinadas por las necesidades de corrección política que nunca estarían dispuestas a salirse del guión de la Junta. Como los resultados de la gestión de la Junta en Fomento son públicos y lamentables, no se puede contar con ella, por paradójico que parezca. O no saben o, si saben, tienen muy malas intenciones con esta tierra. Merece la pena que alguien independiente, lejos del Consejo Económico Social y de los dictados de la Consejería de Fomento, realice análisis periódicos de la trayectoria global leonesa, de las dos ciudades y de las subáreas correspondientes. Pero sobre todo es importante que establezca las prioridades y las propuestas de lo que es necesario para que León recupere el medio millón de habitantes, avance hacia los niveles medios de renta española y aumente su población activa ocupada hasta los niveles de Cantabria, por ejemplo. Cualquier otra cosa sería engañarse, como nos han engañado hasta ahora.

jueves, 22 de junio de 2017

LEÓN Y EL PESIMISMO

Un aspecto que llama la atención en los comentarios de los leoneses es el pesimismo en general. Bajo mi punto de vista esto se debe a la mezcla de dos elementos: el declive económico largo y pronunciado de León, del que todos somos conscientes, y la falta de medidas para reconducir esa situación. El declive económico se palpa más crudamente desde 2012, cuando León entró en una pérdida anual de entre cinco y seis mil habitantes, lo que le aleja con rapidez del más de medio millón que mantuvo durante decenios. La falta de medidas correctoras es consecuencia de que León está descabezado. No hay políticos que defiendan y proyecten sus intereses como prioridad máxima. La calle es plenamente consciente de este abandono y se descorazona. En síntesis esta provincia tiene sectores productivos y singularidades que necesitan una atención directa y una óptica leonesa para abordar medidas, negociaciones, incentivos y acción política. Quien tendría que hacer eso es la administración autonómica, pero ha demostrado que no existe sino para garantizar los servicios mínimos. La Junta es una simple gestoría de servicios públicos. La promoción, el impulso, la peculiaridad y los recursos económicos proporcionales no existen para esa institución. Si a León llegasen los 1800 millones de euros anuales que le corresponden por su población y extensión, procedentes de los presupuestos autonómicos, tendríamos bastantes problemas menos, aunque la gestión estratégica seguiría siendo mala y no nos iría del todo bien. Quiero aportar un dato de mis tablas que no he utilizado hasta ahora en las columnas del jueves. En las cifras sobre la evolución de los cotizantes a la Seguridad Social entre un mes y el mismo del año anterior comparo los datos de España y los de León desde el año 1999. Pues bien, siempre han sido bastante peores los datos de León que los de la media española, salvo en un lapso de tiempo: entre 2007 y 2010. ¿Qué pasó en ese momento? La situación se revirtió porque las instituciones hicieron llegar más dinero a León (en realidad el que correspondería en condiciones normales), se creó un ambiente propicio a la inversión, se visualizaron una serie de obras y existía un conjunto de proyectos para dar a León un perfil superior. Después de ese periodo se ha producido un desplome sin precedentes. Lo que cambió en esa época es que hubo autoridades que, con todos sus defectos (inconsistencia intelectual, frivolización de la política …) apostaron sin rodeos por León. Lideraron. Ahora no las hay y León anda descabezado. Por eso el pesimismo se adueña de la calle. Algo habrá que hacer.

AYUNTAMIENTO: MEDIO MANDATO

Se cumple en estas fechas la mitad del mandato de los alcaldes emanados de las pasadas elecciones municipales. Es bueno realizar una evaluación de sus logros, ya que en los dos años que restan deben definir la herencia de su etapa municipal. En el caso de León está todo por definir. La obra más sonada es la de la Plaza del Grano, que resulta problemática en tanto que atenta contra el patrimonio. Otra cosa es que termine siendo más que una plaza histórica una amplia terraza mona para los bares aledaños. De las grandes obras en curso que se encontró el actual equipo municipal no se ha resuelto ninguna. La integración de FEVE era uno de los grandes proyectos para la ciudad en términos de permeabilidad urbana y sostenibilidad ambiental, así como de regeneración de las áreas por las que discurren las vías. No se ve avance práctico alguno y obras son amores y no buenas razones. Respecto a la integración del ferrocarril de vía ancha, no hay avances sustanciales a la vista. Todo esto va retrasado o prácticamente parado. Aunque no sea el ayuntamiento quien hace estas obras, es parte principal en su impulso. Un éxito podría ser la reciente aprobación del plan León 21 XXI con una dotación europea de varios millones de euros dentro de las estrategias de “Desarrollo Urbano y Sostenibilidad”, pero ¿será capaz el ayuntamiento de hacer visible algo práctico con ello antes del fin del mandato? Se habla también de la posible redacción del Plan Estratégico León 2020-2027. Esta sería una labor crucial, pero debe ser bien vendida para que la gente lo acoja como algo importante, ya que pocos conocen lo que es un plan estratégico. En el orden de la proyección de León en el exterior se tenía este año la celebración de los mil años del Fuero de León, un documento fundamental en la historia medieval de Europa. Parece que los fastos se están quedando en una serie de actos de consumo interno, sin proyección en Madrid, Barcelona, Valencia…. donde se mueven las grandes tendencias del país. Ni hay dinero municipal, ni autonómico, ni estatal en las cantidades proporcionales a la importancia de lo celebrado. Sí lo hay para las conmemoraciones en torno a Zorrilla, escritor romántico de segunda fila de Valladolid cuya obra cumbre es el Tenorio. El carro delante de los bueyes, qué le vamos a hacer. Por último hay que hablar del mantenimiento de la ciudad, con árboles mal podados, maleza en solares, isletas y aceras, grafitis y un casco antiguo descuidado. En conclusión el equipo municipal de León se tiene que dar prisa si quiere dar una cara positiva al final de mandato.

sábado, 10 de junio de 2017

PATRIMONIO OLVIDADO LEGIONENSE

Hablábamos la semana pasada de la posibilidad de considerar León una ciudad patrimonio. Todos conocemos una serie de monumentos de primera línea que no hace falta enumerar. Sin embargo, esparcidos por la trama urbana hay un grupo de edificios con valor histórico e interés para el visitante que resultan desconocidos hasta para los propios leoneses. Este conjunto sería relevante en muchas ciudades que no cuentan con un San Isidoro, una catedral como ésta, o un San Marcos. ¿Por qué no se completa una ruta para ponerlos en valor y hacer así una oferta del León ciudad total? Por ejemplo pocos leoneses conocen que la iglesia de San Martín, en pleno Barrio Húmedo, cuenta con una cabecera de estilo gótico probablemente de la etapa de la catedral. Solo lo puede apreciar quien entre en el templo. Da para una breve visita con la anécdota incluida de su “absorción” en el falso consistorio de la Plaza Mayor, que se construyó mucho después. Otro ejemplo de iglesia interesante y olvidada es la de Santa Ana, con unos tramos góticos y pinturas interesantísimas en sus paredes. También da para una explicación hablando del mercado que hubo al lado, de Buenaventura Durruti… Y por qué no mirar a la iglesia del Mercado, un edificio románico que se derrumbó y reconstruyó de otra manera en época posterior. Tiene unas celosías románicas de hierro que forman un conjunto impresionante, y una portada románica oculta, y el camarín con los techos pintados, y el barco del Conde de Rebolledo, y… Pero quedan más cosas que ver, como la olvidada iglesia de Palat del Rey, la primera capilla palatina de los Reyes de León, cuya techumbre debería ser visitable por encima(hay una escalera para subir y asomarse) porque está coronada por una cúpula de gallones con 1100 años aproximadamente. ¿Y qué me dicen de San Pedro de los Huertos? De estilo popular de las que ya no quedan en ninguna gran ciudad. Pero es que las saeteras orientadas para la fusilería en Puerta Moneda también merecen una breve visita. O la torre de los Ponce, a la vera de la Plaza Mayor, última torre romana a la vista. O el patio del Palacio de Jabalquinto para saber lo que fue la baja nobleza leonesa . Hay docenas de lugares curiosos por los que darían dinero muchas capitales españolas sin apenas patrimonio reseñable. El ayuntamiento debería redactar un catálogo, adecentar los entornos de estos lugares y poner en valor la ciudad como un todo donde la ruta callejera sea algo divertido y ameno además de artístico. Eso es lo que hace a una ciudad atractiva: mostrarse a sí misma como es: remarcando su identidad.

jueves, 1 de junio de 2017

PATRIMONIO E INCOHERENCIA

El lanzamiento del turismo como uno de los elementos centrales del desarrollo de León implica la atracción de visitantes para disfrutar de un lugar diferente. Si León llegase a ser como cualquier ciudad, tendría la misma incidencia turística que Ciudad Real o Huelva: muy poca. Lo que puede dar una ventaja a León en el campo turístico es su condición de ciudad patrimonio. Desde un planteamiento puramente economicista interesa preservar todo aquello calificable de raro o infrecuente. Mucho más si tiene el valor de lo antiguo. Sin embargo las últimas actuaciones en el campo del patrimonio en la ciudad legionense son incoherentes con la pretensión de convertirla en destino turístico. Al margen de las despedidas de soltero y del chateo en los bares del Barrio Húmedo -que es turismo necesario, divertido, pero económicamente de medio pelo-, existen otros segmentos de público. Quien pueda venir con un poder adquisitivo superior quiere ver normalmente cosas valiosas y peculiares. Y en ese sentido, puramente contable, es destructivo lo que se está haciendo con la Plaza del Grano, o con el derribo de una casa de cinco siglos en la Calle de los Cubos, o, yendo más lejos, la destrucción de Sublantia, el yacimiento arqueológico a los pies de Lancia. Por más que todo esto pueda no interesar a mucha gente, los que más pagan por viajar sí quieren verlo. Y la economía es cuestión de números, por lo que si se aspira a una ciudad turística hay que redactar un inventario de patrimonio, una reglamentación estricta -dentro de la lógica- para cumplirla y un plan de valorización de todos los recursos, tratados éstos como parte de un conjunto que se va a ofrecer. Lo que se ha hecho hasta ahora es declarativo pero poco real. Las cosas van saliendo más o menos porque el AVE trae gente, y es rápido y barato. Si pretendemos un turismo potente y comprador hay que hacer algo más. A este respecto y por empezar la casa por los cimientos, habría que plantearse el papel de la comisión de patrimonio. O falla la comisión o fallan sus miembros porque el funcionamiento en los casos citados ha sido lamentable. Permitir una autovía sobre una zona arqueológica fue una pifia. Dejar que la obra del Grano continúe es otra. El derribo de la casa de los Cubos es un episodio más. Hay que cambiar la comisión o los miembros, si se quiere actuar en serio para ser una ciudad patrimonio. No se trata de culpabilizar a nadie, sino de gestionar algo que no funciona como debe. Pero en definitiva, se debería hacer un inventario rápido de patrimonio y un programa de valorización urgente. ¿Habrá voluntad y coherencia para ejecutarlo?