El congreso autonómico del Partido Popular ha definido, entre otras cosas, los grandes vectores de actuación con respecto a León. Los representantes de esta provincia parecen satisfechos con las directrices marcadas.
De los contenidos se deduce que los populares piensan que la provincia de León está por debajo de la de Valladolid y equivale, por ejemplo, a la de Soria o a la de Ávila. Sólo se diferencia de ellas en que aporta más delegados y recibe más cargos, aunque menos que Valladolid en cualquier caso.
Asimismo los populares están de acuerdo en que se acometa una fusión de las cajas de ahorro de la autonomía. No importa que esto suponga la desaparición de puestos de trabajo, la duplicación de estructuras, la pérdida de depósitos o la reducción de cuota de mercado. En León destruiría unos 1000 empleos directos. Les basta con que sea fácilmente controlable, ya que ahora hay que contentar a líderes locales y esquivar las divergencias entre tanto popular implicado.
Mientras tanto se creará una especie de consorcio –con un sobrecoste- cuya sede estará en … ¿quizás Valladolid? Así se podrá ir preparando la nueva sede de la caja resultante. Permanecen ausentes los criterios técnicos.
Por último cabe preguntarse si los congresistas piensan que, en general, los ciudadanos de León están de acuerdo en estos planteamientos. Para una parte resultan antileoneses, por lo que el PP podría estar trabajando contra los intereses de León.