martes, 31 de marzo de 2009

Las cúpulas de gallones

El prerrománico leonés presenta como una de sus características la incorporación de cúpulas en sus edificios más señeros. Se trata de falsas cúpulas o cúpulas imperfectas. Son las cúpulas de gallones.
Gallón es cada uno de los segmentos o gajos en que se articula la cúpula. Una cúpula es una cubierta de piedra en forma de media naranja que se coloca generalmente sobre un espacio cuadrado o rectangular.
Las cúpulas de gallones son imperfectas porque no son semiesferas, sino una suma de nervios de piedra que confluyen concéntricamente en el centro de un espacio circular. Cada nervio se cubre con una bobedilla decreciente hacia el centro.
La relevancia de estos elementos está en que, tras la caída de Roma, se perdió gran parte del conocimiento sobre construcción. Desaparece el hormigón, las bóvedas y las cúpulas, que son estructuras aún más complejas. La recuperación de este saber es progresivo.
El prerrománico asturiano recupera la cubierta de piedra de planta alargada y de sección semicircular: la bóveda. El prerrománico leonés recupera el conocimiento de construcción de cúpulas.
Hay cúpulas en Escalada, Mazote, Peñalba y Palat. El resto no disponen de esta estructura, que en su momento era costosa -porque requería de los mejores maestros de obra- y audaz -porque se caían en muchos casos-. Por tanto son estos 4 edificios los más valiosos del prerrománico leonés.

4 comentarios:

1º Humanides dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
yo dijo...

En el Románico de Zamora,Toro,Salamanca y Plasencia, nos encontamos también con bóvedas de gallón, con un arte similar al Bizantino o el Románico de las regiónes Poitou y Perigord francesas. Zamora, Salamanca, Cáceres eran del Reino de León. ¿Prodría tener alguna relación con el Prerrománico leonés?

También quiero decir que da por culo ir a un monumento leonés como San Miguel de Escalada y en el video la Junta hable de paisaje castellano, en plena ribera del Esla.
Saludos

Cisastur dijo...

Desconozco este aspecto. Mi atención está centrada en el prerrománico por ahora y, además, no soy un experto.
En cuanto a la estética bizantinizante, parece evidente desde la etapa asturiana.
En algunas edificaciones de verticalidad acusada, como San Miguel de Lillo, son demasiado claras como para pensar en una creación ex novo.
Ese aspecto se aprecia en los arcos de herradura, en los arcos lobulados de san Isidoro o en el aspecto de los cimborrios de Toro, Zamora, la Seo Vieja de salamanca o la de Plasencia.
Es evidente que hay una conexión entre estos templos, una estética y una idea de proyecto compartidas.

Cisastur dijo...

Por cierto, comparto tus sentimientos cuando citan la castellanidad leonesa los patanes de SOTUR